Hay una historia que siempre se repite. Alguien ve un calcetín rojo, le gusta, pero termina comprando el gris. No porque prefiera el gris, sino porque no sabe bien con qué lo usaría.
El calcetín de color se ve arriesgado desde afuera, pero es probablemente la prenda menos arriesgada de todo tu clóset.
El calcetín es el detalle más chico que se nota
Si lo piensas, un calcetín de color aparece solo por unos segundos. Cuando te sientas, cuando cruzas la pierna, cuando das un paso. Es un detalle breve, y por eso puede ser más atrevido que el resto de la ropa sin que nada se desordene.
Es el lugar exacto donde el color no compromete nada.
Por dónde empezar
El rojo es el que más impacto tiene y el que más gente termina eligiendo como favorito. Funciona con pantalón negro, con jeans, con casi todo lo oscuro.
El verde es más fácil de lo que parece. Se lee como neutro en contexto pero tiene más carácter que el gris.
El blanco no es aburrido si el resto del outfit es oscuro. Es puro contraste, y eso llama mucho la atención.
La regla que sirve de verdad
Si el resto del outfit es neutro, el calcetín puede ser cualquier color. Si el outfit ya tiene color, el calcetín puede ser de un color más piola.
Eso es todo. La verdadera regla básica.
Después de dos veces deja de sentirse raro
El calcetín de color deja de dar pudor a la tercera vez que lo usas. Pasa lo mismo con todo lo que al principio parece mucho: te das cuenta de que nadie lo mira como imaginabas, y que se ve mejor de lo que pensabas.
Los calcetines Everyday Basics son de algodón, unicolor, sin logo. En rojo, verde, azul, blanco y muchos colores más. Disponibles en everydaybasics.cl
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